1/01/2015

Recaída.

Vuelta a escribir gilipolleces que borraré cuando esté de mejor humor. 
Nos acostumbramos a cegarnos, a acobardarnos, sin poder culpar a nadie porque nadie nos oye. 
Que no se note el desgarro interior en la capa más superficial de la piel. 
Me taparé un poco más, por aceptar esta mierda como forma de vida. O como forma de muerte. 
Qué desahogo va a haber aquí si no podré ni respirar, ni saber por dónde empezar. 

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