Y luego rabia. Y más odio. Odio por los celos que te vuelven loco. Por no verme más como el Cuervo, o el Gato negro descritos en tus poemas. Por no saber cómo hacerte llegar los míos.
Por no creerme ni una palabra, al sentir que ya se las has dicho antes.
Borrando invenciones que se pegan a los hechos. Que me pegan y me fustigan y me abren los ojos. Ignorando el blanco teñido por todo lo negro.
Más rabia, impotencia... "Anhelo de salir de uno mismo."
Sirviéndome a ti, sirviéndome al tiempo sin el cristal. Así lo pongo todo perdido. Te pongo a ti por perdido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario